Tras varios meses (o años) dedicada a la oposición, sin tiempo para ninguna entrada, casi ha terminado todo, al menos las pruebas: dos horas del desarrollo de un tema escrito, seis horas para problemas de carácter práctico más una hora y cuarto para exposiciones orales donde demostrar tu mejor representación teatral o más bien comercial, previa lectura del tema escrito, de unos quince o veinte minutos.
Tras ello, dos años de academia solo para la parte práctica de la prueba, el resto de gastos (en tiempo) corre por cuenta del opositor/a.
El objetivo: cinco empleos de carácter vitalicio a sortear entre más de seiscientas personas.
“A latigazos se lleva el ganado a pasar”. Heráclito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario