A las 16:27 recibo una extraña llamada que consulta mi disponibilidad para cubrir una sustitución. Y digo extraña no solo porque era para una posible entrevista de trabajo, sino porque, en caso de estar disponible por las mañanas, me llamarían para concertar entrevista y lugar. O quizás la segunda llamada dependa de la respuesta dada a la primera:
- Mi disponibilidad es completa (no podía ser menos).
- De acuerdo, ya le llamaremos. Buenas tardes.
- Buenas tardes.
Breve, breve, breve. Apuesto a que no he acertado con la respuesta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario